Etiquetas sensibles a la presiónse puede aplicar a una amplia gama de materiales, cubriendo los materiales más comunes que se encuentran en entornos cotidianos e industriales. Se pueden clasificar en los siguientes tipos principales según las características de la superficie:
Materiales lisos y duros
Estos materiales tienen una superficie plana y densa y son los más fáciles de adherir a las etiquetas sensibles a la presión. Los adhesivos comunes proporcionan una unión fuerte.
Vidrio: Botellas de vidrio, frascos de vidrio, paneles de vidrio, espejos.
Metales: Latas de aluminio, latas, productos de acero inoxidable, perfiles de aleación de aluminio, placas de identificación metálicas.
Plásticos: botellas de PET, cajas de PVC, láminas acrílicas, piezas de plástico ABS, cajas de embalaje de PS.
Productos de Papel: Cajas de embalaje de papel estucado, cajas de cartón laminado, cubiertas de libros de tapa dura.
Materiales ásperos y porosos
Estos materiales tienen superficies irregulares o porosas que pueden atrapar aire. Se necesitan adhesivos más fuertes con una capa adhesiva ligeramente más gruesa (como el adhesivo termofusible) para llenar los espacios y mejorar la adhesión.
Productos de papel: Cajas de cartón ordinarias, papel kraft, cartón corrugado, cartulina, bolsas de papel tejido.
Madera: Tableros de madera maciza, contrachapados, MDF, muebles de madera, artesanías de madera.
Otros: Paredes de cemento, placas de yeso, productos cerámicos en bruto.
Materiales de baja energía superficial
Estos materiales tienen una tensión superficial baja, lo que dificulta la adhesión de los adhesivos comunes. Para las etiquetas sensibles a la presión se necesitan adhesivos especiales de baja energía superficial.
Plásticos: películas/contenedores de PE (polietileno), cajas/tuberías de PP (polipropileno), productos de silicona, piezas de fluoroplástico.
Recubrimientos especiales: superficies recubiertas de teflón, paneles con revestimiento antihuellas, algunas superficies de plástico mate.
Materiales flexibles y elásticos
Estos materiales se estiran y deforman fácilmente, lo que requiere etiquetas con buena flexibilidad para evitar que se doblen y se desprendan.
Plásticos blandos: películas blandas de PVC, bolsas blandas de PE, productos de caucho, guantes de látex.
Textiles: Telas no tejidas, bolsas de lona, telas de poliéster, productos de nailon.
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